lunes, 28 de abril de 2014

Eliseo Flores - Un soñador

UN SOÑADOR
...Subí al autobús que como siempre llegaba tarde.
Hoy no venía tan lleno y pensé: Tal vez haya algún asiento vacío, miré hacia los asientos traseros y entonces la vi; sus ojos color miel atraparon mi mirada y creo que a ella no le desagrado, porque sus labios rosas eran una hermosa sonrisa.
Me puse nervioso y no sabía qué hacer ahí parado frente a ella. Vi el asiento vacío a su lado y sin decir nada me senté junto a ella y cerré los ojos.
Después de un rato ya estábamos besándonos, haciendo planes, pensando en tener una hija, porque ella quería una niña y yo quería que tuviera sus ojos, que se llamara como ella. Más besos y una frase a lo lejos que no escuchaba bien:
¡Con permiso! ¡Con permiso! —Me dijo— Abrí los ojos y me paré de prisa.
Antes de volverme a sentar para acomodar mis pensamientos, volví la cabeza para verla una vez más, ella sonrió y dijo: ¡Hasta luego dormilón!, y bajó del autobús.
Volví a mi asiento a intentar dormir otra vez, quizá continuara mi sueño.
Y pensándolo bien, tal vez mañana la vuelva a ver, ya sea en el autobús o en mis sueños.
Eso es lo bueno de ser un soñador.
               — Eliseo Flores

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